¿Qué esperas al contratar un detective privado?

¿Cuál es el motivo para contratar un detective privado? Solo hay uno, conocer la verdad. Eso es lo que hacemos los detectives privados, las funciones para las cuales estamos sobradamente preparados los investigadores privados tienen como fin el destapar la verdad acerca de cualquier asunto privado para el cual exista un interés legítimo por parte de la parte contratante.

Este párrafo medio jurídico se resume en que un detective privado está legalmente habilitado para realizar investigaciones, entre otras muchas, acerca de asuntos empresariales o familiares.

Pero no nos desviemos. Por supuesto, cuando llegas a la necesidad de tener que contratar un detective privado está claro que tienes ese imperioso deseo de conocer esa verdad que de otra manera no conocerías.

Destapamos verdades acerca de cualquier tema, damos testimonio acerca de comportamientos personales en cuanto a relaciones, adicciones, custodias, bajas laborales, competencias desleales, vigilancias de recintos y un largo etcétera, ya que si algo hemos aprendido durante los años de servicio es que no existen dos casos iguales, y, aunque muchos se parecen, siempre hay algún detalle que hace de cada servicio algo único.

Cada cliente que acude a nuestro despacho de detectives privados necesita de algo distinto.

Casos que exigen contratar un detective privado en una investigación

Cuando llega ante nosotros alguien que quiere que sigamos a su pareja, no todos lo hacen buscando el mismo fin.

Para empezar, hay clientes que quieren que su pareja les sea infiel y otros clientes que esperan que no lo sean, por supuesto.

Parece una tontería, pero claro, hay gente que espera que de nuestro informe salga una clara sentencia acerca de que sus sospechas eran ciertas, que no eran imaginaciones y que tenia sentido el tener que contratar un detective privado. Este tipo de clientes, lo único que buscan, es el tener esa certeza y convencimiento para tomar una decisión que afectará al resto de su vida, decisión la cual, se verá sustentada en el informe visual que aporta el detective contratado.

Por el contrario, acuden ante nosotros el otro tipo de clientes, los cuales esperan que sus sospechas fueran infundadas, que veían fantasmas donde no los había, y que la suma de ciertos indicios no daba como resultado el encontrarnos ante una infidelidad, sino que simplemente “se les había metido en la cabeza” una idea que no se correspondía con la realidad.

Otro tipo de investigaciones, aun siendo también de índole familiar, las cosas suelen ser distintas.

Cuando nos contratan para realizar un seguimiento acerca de si una persona es adicta, ya sea al juego, drogas, o cualquier otro tipo de patología, casi en la totalidad de los casos, esta adicción suele existir, y por supuesto el preocupado familiar no desea que sea cierto, pero necesita de esa seguridad acerca de sus sospechas para tratar de intentar ayudar de la mejor manera posible a su querido familiar.

Aquí la figura del detective privado es importantísima, ya que la habilidad de un buen profesional a la hora de destapar estas adicciones de la manera más eficaz y rápida posible puede significar la diferencia entre un rápido diagnóstico y uno tardío, el cual puede interferir o ayudar en un futuro tratamiento.

Esto es radicalmente distinto cuando nos encontramos ante cualquier tipo de investigación laboral ante la que nos podemos encontrar.

Aquí siempre interfiere el tema económico, cuando un empresario se presenta ante nosotros en nuestra agencia de detectives privados lo que realiza es una inversión, ya que el contratar un detective privado, a pesar de que no es algo barato, siempre es más barato que el no hacerlo.

Esto es una verdad universal, algo incluso matemático, ya que, por poner un ejemplo, el invertir 1000€ para ahorrarte 10.000€ me parece un gran negocio e inversión ¿no?

Tras muchos juicios defendiendo informes laborales lo tengo claro, siempre es una buena inversión el presentar ante un juez un buen informe documentado y refrendado por un profesional.

Cuando acuden ante nosotros empresarios desesperados por tener un empleado de baja laboral, estando seguros de que esta baja no se ajusta a la ley, la indignación con la que nos contratan estos clientes; hace que, como hemos dicho, la idea de obtener una prueba fehaciente y jurídicamente respaldada ante un tribunal, sea la solución a sus problemas.

Aquí, como hemos dicho, la idea de tener que invertir una pequeña cantidad de dinero, saben que les puede aportar un gran beneficio a su negocio, no solo por el hecho de no tener un presunto, digamos, “estafador a la seguridad social” entre sus empleados, sino por el llamado efecto llamada que puede producir entre el resto de empleados que el tener un trabajador el cual, presuntamente se encuentra de baja laboral siendo sabido por todos que esta no se ajusta a la legalidad.

Aquí, el que por todos sea sabido que la empresa pone medios para controlar estas prácticas, y, que, incluso, llegan a la contratación de un detective privado para ello, hace que los empleados se acojan a estas licencias médicas únicamente cuando sean necesarias, produciendo además del ahorro directo por lo procedente de un despido justo, un incalculable ahorro indirecto, el cual, a pesar de no poder ser cuantificable en los balances generales, desde luego se produce.

En definitiva, como detectives privados, si, destapamos la verdad, pero sobre todo aplicamos lo que, desde nuestro despacho llamamos, ese Karma que da un poquito de justicia y luz a la vida de nuestros jefes.

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