Un detective en servicios donde jamás te lo imaginarías

En nuestro blog habéis podido comprobar las distintas investigaciones de un detective privado, digamos habituales, a las que nos enfrentamos manera cotidiana; ya sean investigando temas laborales relacionados con bajas dudosas, investigaciones las cuales nos obligan a mantenernos a la última en cuanto a Internet y redes sociales, o en una gran forma física para perseguir al investigado.

Pero hoy vengo a hablaros de lo más variopinto, de esos servicios en los que ni siquiera nosotros que contamos con mucha experiencia de investigación, pensamos que tengamos que afrontar en algún momento de nuestra vida laboral.

¿Quién no ha soñado nunca con aprobar una de esas tediosas y largas asignaturas de la carrera sin pegar un palo al agua?

Eso es precisamente una de las mayores preocupaciones de los profesores universitarios en los últimos años, la fraudulenta utilización por los estudiantes de la mal llamada Chuletas electrónicas , micro pinganillos, la cuál es el nombre técnico del invento; que lejos de ser utilizados para el fin para el que fueron creados, se “publicitan” para ayudar al mal estudiante a hacer trampas.

Como siempre, no vamos a entrar a valorar si este tipo de ventas o alquileres cometen o incitan a cometer un delito o al menos una falta, no es nuestro cometido.

Lo que si es cierto es que esta problemática llevo a un profesor conocido a solicitar nuestro apoyo durante uno de sus exámenes finales, ante el convencimiento de que varios de sus alumnos utilizarían estas artimañas para aprobar su materia.

Aún avisando a sus alumnos en repetidas ocasiones de que vigilaría de manera intensa esta práctica, durante el examen, el cual realizamos desde la ultima fila del Aula Magna de la facultad, delatamos a un total de 5 alumnos que copiaban con esta práctica, haciendo señas al profesor para identificar a los infractores.

Cierto es que también observamos a algún copión más, los cuales utilizaban métodos más clásicos en forma de chuletas, pero tal y como nos había comunicado el profesor, no debíamos preocuparnos por eso, “ya que ningún alumno iba a aprobar por llevar una simple chuleta”.

Este ejemplo delata como puedes encontrar un detective en los lugares más impensables de Madrid.

Las contravigilancias son otros de los servicios no habituales a los que nos enfrentamos los detectives privados, pero dentro de que no son servicios a los que nos enfrentemos de manera frecuente, nos llamó la atención un servicio en el que un infiel nos contrató a fin de investigar si su legítima pareja lo investigaba o seguía de alguna manera durante sus escarceos.

Total, que, en esta ocasión, el detective privado se dispuso a seguir los pasos de su cliente e investigado a la vez, para tratar de observar si durante sus aventuras, era observado de alguna manera. Y aunque durante el tiempo que realizamos el servicio, pudimos comprobar que “no había moros en la costa”, si que es cierto que observamos como la mujer, en una ocasión, bajó rápidamente a la salida del garaje para, observar escondida, como salía su marido del domicilio.

No es común este tipo de trabajos; donde la demanda de los detectives privados es la tranquilidad de que sus actividades lo desean mantener ocultas, y permanezcan así.

En un hibrido entre estas dos investigaciones, podríamos catalogar dentro de otros servicios, una nueva modalidad de investigaciones, que por su discreción no publicitamos, pero que en los últimos años no han dejado de crecer en cierto tipo de círculos sociales.

No hace muchos días, saltaba esta noticia, por parte de una ex concursante de Gran Hermano de, cómo, al acudir a ciertas fiestas, especialmente las organizadas por futbolistas, debían entregar a la entrada de las mismas sus teléfonos móviles, a fin de evitar, no cotilleos acerca de lo que en ellas ocurre, sino filtraciones e imágenes, que rápidamente inunden las redes sociales, pudiendo poner en ciertos apuros a alguien que no lo desea.

Una vez los teléfonos han sido depositados y guardados en consigna, a fin de oscurecer lo que, en estas fiestas, que, en ocasiones, pueden prolongarse hasta el día siguiente, sucede, el temor de los organizadores consiste en que alguno de los invitados valore la posibilidad de, mediante la utilización de cámaras ocultas indetectables para un ojo inexperto, decida romper la ley del silencio que suelen imperar en este tipo de celebraciones.

Este tipo de servicios se desarrollan en fiestas cotidianas en locales o discotecas, en cualquier tipo de celebración o incluso tal como han sido en numerosas ocasiones noticia, en bodas o bautizos.

El motivo, no es siempre el mantener el anonimato acerca de las actividades que allí suceden, si no que, en contra de lo que podéis estar pensando, el motivo principal por el que se contratan detectives privados para vigilar este tipo de eventos es, porque, estas celebraciones suelen estar sufragadas, especialmente en el caso de las bodas, mediante una exclusiva por parte de algún medio de comunicación, la cual, no abonaría el importe fijado en caso de que exista una filtración de imágenes.

No es habitual, que, existiendo este tipo de medidas e instrucciones por parte de los organizadores de los eventos, algún invitado decida saltarse estos, digamos, controles de seguridad, principalmente por dos motivos:

  • El primero, porque estos círculos de amistades son bastante reducidos, y que un invitado decidiera hacer uso de este tipo de prácticas, prácticamente lo excluiría de por vida de cualquier otro tipo de celebración
  • El segundo, y principal motivo, es que, al que corriera el riesgo de utilizar cualquier tipo de tecnología oculta para sacar un beneficio económico, le seria realmente complicado obtenerlo debido al corporativismo existente entre las distintas publicaciones de prensa, las cuales, son bastante reacias a “reventarse” exclusivas las unas a las otras.

El trabajo que realizamos los detectives privados en estos casos consiste en pasar desapercibidos durante el evento, con el objetivo de localizar esas micro cámaras que tan familiares nos resultan. Gracias a estos servicios, y gracias al boca a boca, hemos conseguido ser un atentico referente para este tipo de investigaciones, no solo siendo conocidos como los detectives privados de famosos o detectives de la tele, sino que, también somos una de las primeras opciones cuando se necesita un detective privado en la Moraleja, Pozuelo, Majadahonda o Tres Cantos, donde cada vez que tenemos oportunidad, aplicamos nuestro habitual Karma a cada trabajo.

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